CANCIONERO MORAL DE UN POETA MENOR

 

A SU LIBRO
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No volarás muy lejos, tu aventura
es una historia que ha nacido muerta,
nada podrás hacer cuando la alerta
suene en este Dachau de la cultura.

No escaparás jamás de la impostura:
nos han dejado la alambrada abierta
por que la fábula parezca cierta
de que cabemos todos con holgura.

Y no es así, pues aunque no ofendieras
con este audaz claror de doble filo
el tierno paladar de los lectores,

seguiría acechando en las afueras,
dispuesta a silenciarte por tu estilo,
la Schutzstaffel letal de inquisidores.



SOBRE EL MOTIVO DE ESTE LIBRO

Ni sello, ni jinete, ni trompeta,
solo un tonto y caótico bullicio.
No está siendo sangriento el sacrificio
ni ha pasado el motín de pataleta.

Solo un apocalipsis de opereta
que representa el sólito artificio
de ocultar tras la guerra ese armisticio
al que la clase media se engrilleta.

Y a mí, perdido en todo este tinglado,
harto de tanta ushanka bolchevique,
harto de tanto eslogan pancartero;

a mí, como un autista enamorado,
mientras el mundo, Eratia, se va a pique,
me ha dado por hacerte un cancionero.



CONTRA EL ROMANTICISMO
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No soy ningún valiente, el pesimismo
me ha obligado a escapar de la trinchera;
¿cómo iba a serlo aquel que siempre fuera
un ratón asustado de sí mismo?

Pero a ti vuelvo ahora del abismo
siendo el poeta férvido que espera
tener una tardía primavera
allí donde no hay romanticismo.

Y tú insistes en ver aquí el reflejo
de una historia de amor aparatosa,
de esas que marcarán tu biografía.

No me atrevo a decirte que estoy viejo,
que podrá haber una mujer hermosa
pero que nunca habrá más poesía.