TERESA

Los Remedios. Marzo 2012

Cuarta sesión

Cada semana que voy a terapia me siento más loco, descentrado y con menos ganas de vivir. Hoy mi
psicóloga me dio otra vuelta de tuerca. Me dijo que soy yo el que no quiere salir del agujero. La soporto cada vez menos.

Teresa
¿Desde cuándo quieres matar a la dependienta del estanco?

Yo
Creo que desde otras vidas.

Teresa
Háblame de ello.

Yo
Soy un troglodita y curiosamente estoy en la revolución francesa. Llego a una plaza llena de gente gritando con antorchas, así tipo el final de la película Braveheart. Subo a una tarima en la que hay dispuesta una guillotina; entonces veo que en primera línea de público está la dependienta del estanco. Bajo, la agarro por los pelos y la subo.

Teresa
¿Esto que me estás contando es un sueño?

Yo
No, no. Lo pienso de verdad.
Entonces la arrastro a ese pequeño escenario, la gente me aclama pero muchos se preguntan qué hago disfrazado de troglodita, nadie se da cuenta de que no es un disfraz. Realmente soy un troglodita. La del estanco forcejea conmigo y le pregunto si le queda Lucky Strike de liar. Le doy cinco euros y me dice que no tiene cambio. En ese momento me hierve la sangre y la empujo contra unas maderas. Meto yo mismo mi cabeza en la guillotina.

Teresa
Es un pensamiento suicida ¿te das cuenta?

Yo
Ya, lo de cortarme la cabeza y todo eso.

Teresa
No, es la simbología del tabaco que mata lentamente. Y las maderas
que es un símbolo de lo perecedero.

Teresa se echa hacia atrás en su sillón de cuero negro y junta las
manos como si fuera a rezar. Sopla dentro de ellas y suspira. Tiene
ojos tranquilos y mirada serena.

Yo
Buf… Necesito una aspirina. ¿Tiene usted?

Teresa
Espera, te buscaré mejor un valium.

Yo
No, no quiero drogas. Solo una aspirina.

Teresa
Una vez tuve un paciente que quiso violarme aquí mismo en mi consulta. Era bastante guapo y yo estaba soltera. Fumamos unos porros al terminar la sesión y nos pusimos un poco nerviosos.

Yo
¿Por qué me cuenta eso?

Teresa
Para que te des cuenta de la relación agónica que tienes con tu novia. Ella lleva el rol de hombre y tú el de mujer.

Yo
¿De qué me está hablando? Jamás le he hablado de mi novia. Me pongo a la defensiva. No me gusta nada cuando me habla de esa manera que parece que se lo está inventando todo. Como si estuviera improvisando.

Teresa
Me lo dices subliminalmente, con los silencios, a veces dices más sin palabras que cuando hablas. Te voy a recomendar un libro.

Yo
¿Cuál?

Teresa abre un cajón de su mesa y saca un libro bastante gordo.

Teresa
Este. Guía de Camping en España 2008-2009.

Yo
¿Me habla en serio?

Teresa
Es de hace unos años, pero el contenido no ha variado mucho. Tienes que quererte más, Anselmo.

Teresa me entrega el libro y yo lo aparto de mi vista.

Yo
Sí, ya… pero, ¿cómo se hace? Si siempre soy el mismo y nunca me he gustado… ¿Cómo puedo hacer para enamorarme de mí?

Teresa
Mastúrbate mucho.

Yo
Las pajas me dejan sin energía, depresivo y con ganas de suicidarme.

Teresa
¿Lo ves? Vuelves con el pensamiento recurrente al suicidio. Es mucho mejor masturbarse que suicidarse.

Yo
¿Quién lo dice?

SILENCIO

Teresa
¿En el bar cómo estás?

Yo
Mi jefe es un hijo de puta, y además se está tirando a la chica que me gusta pero, claro, yo no tuve los huevos de decirle nada; a veces cruzábamos las miradas. Yo sé que le gustaba, lo que pasa es que como tengo novia… vamos, que se terminó enrollando con el hijoputa de mi jefe y seguro que se ríen de mí a mis espaldas.

Teresa
Tendrán cosas mejores que hacer que reírse de ti… el sexo puede ser apasionante.

SILENCIO

Me pongo de pie, doy un paso hacia delante, miro uno de sus diplomas y me vuelvo a sentar.

Yo
A veces entro en el Zara de mujeres y compro tres sostenes. Los guardo en un cajón y ahí los dejo.

Teresa
Aún estás atraído por tu madre. Quieres guardar los senos de tu madre en un cajón y que te protejan siempre. ¿Tu padre era joven cuando se cambió de sexo?

Yo
Le faltaba un año para jubilarse.

Teresa
¿Cómo reaccionó tu madre?

Yo
Mal. Estuvo seis años deprimida, luego hizo el Camino de Santiago de espaldas y ahí fue cuando decidió irse a vivir a Panamá.

Teresa
¿Por qué de espaldas? Me encojo de hombros.

Yo
Decía que no tenía fuerzas para mirar la vida de frente.

Teresa
¿Eres consciente de que muchos de tus temores son producto de tus pensamientos ante su ausencia? Tienes que ser consciente y aceptar que ella ya no vive contigo y no puede apoyarte como lo hacía antes. Ella ha elegido vivir su vida como lo hizo tu padre.

Yo
La vida me parece tremendamente injusta cuando pienso en mi madre. Mientras mi padre estaba en la cabalgata del orgullo gay más importante del mundo, mi madre se hundía en el sofá de casa.

Teresa
Te contaré algo. Aquel chico llegó a violarme analmente y fue una de las experiencias mejores de mi vida.

SILENCIO

Yo
No me gustan los culos, me parecen demasiado simétricos, y que no van a ningún lado. En cambio las tetas…

Teresa
Si me das un minuto puedo enseñarte un video de una tribu de la selva Amazónica. Han mantenido muy poco contacto con la sociedad actual. Viven según sus reglas y costumbres. Para ellos no existen los pantalones vaqueros.

Yo
Puede ser interesante.

Teresa
Lo es. Después de almorzar todos juntos, se reúnen en torno al chamán que distribuye lo que llaman la “Wata”, una pasta seca hecha de raíz de jengibre. Luego se tumban y tienen sexo todos con todos hasta que les entra sueño y se van a dormir.

Yo
Se acuestan la siesta todos juntos… eso es bonito.

Teresa
Ellos unen la siesta con la noche. Así duermen solo una vez al día. Piensan que si duermes dos veces el dios de la nocturnidad te convertirá en una lechuza.

Yo
¡Qué locura!

Teresa
¿El sexo entre familia?

Yo
No, no, que se crean que hay un dios que te convierte en lechuza.

Teresa
Hombre, piensa que la “Wata” es una droga muy fuerte, comparable al Peyote o la Ayahuasca. ¿Alguna vez mantuviste relaciones sexuales bajo el efecto de una droga fuerte?

SILENCIO

Me incomoda hablar de sexo con Teresa. No sé por qué.

Yo
Teresa, ¿te acuerdas que hoy tenía que salir antes?

Teresa
Ah, sí, perdona. Bueno. Continuaremos el próximo miércoles.

Siempre que me levanto de la silla tras la sesión pienso lo mismo. Si realmente esto me está haciendo bien o también uso la terapia como vía de escape para salirme de mi “yo mismo”. Y sinceramente me hierve el hígado pagarle sesenta pavos a esta señora que vive como una reina mientras yo tengo que comer todos los días patatas hervidas.

Yo
Está bien, Teresa. Que tengas una buena semana.

Un tipo me para por la calle cuando salgo a tomar un café, lleva un buen pedo. Me agarra la mano y me dice que se llama Juanlu. Ya lleva demasiado tiempo con mi mano agarrada y me empieza a molestar. Sigue hablando de algo sobre que es muy buena gente y de que hay muy poca buena gente en el mundo. Luego empieza a hablar de su madre, me dice que no la aguanta y que cualquier día la va a matar. Yo le intento explicar que eso no es un gesto de buena gente y ahí salta con nosequé de la Selección Española. Me zafé como pude aunque me siguió durante un kilómetro y medio cantando “Cielito lindo”. Cuando consigo despistarlo me doy cuenta de que le echo de menos. En verdad era buena gente.